La Entrada Triunfal?

Por el Rev. Dr. Juan G. Feliciano, pastor metodista.

La Entrada Triunfal de Jesús a Jerusalén: El Inicio de la Semana Santa   

S. Marcos 11:1-11  Cuando ya estaban cerca de Jerusalén, al aproximarse a los pueblos de Betfagé y Betania, en el Monte de los Olivos, Jesús envió a dos de sus discípulos, 2  diciéndoles: “Vayan a la aldea que está enfrente, y al entrar en ella encontrarán un burro atado, que nadie ha montado todavía. Desátenlo y tráiganlo. 3 Y si alguien les pregunta por qué lo hacen, díganle que el Señor lo necesita y que en seguida lo devolverá.”  4  Fueron, pues, y encontraron el burro atado en la calle, junto a una puerta, y lo desataron. 5  Algunos que estaban allí les preguntaron: “¿Qué hacen ustedes? ¿Por qué desatan el burro?”  6  Ellos contestaron lo que Jesús les había dicho; y los dejaron ir. 7  Pusieron entonces sus capas sobre el burro, y se lo llevaron a Jesús. Y Jesús montó. 8  Muchos tendían sus capas por el camino, y otros tendían ramas que habían cortado en el campo. 9  Y tanto los que iban delante como los que iban detrás, gritaban: ¡Hosana! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! 10 ¡Bendito el reino que viene, el reino de nuestro padre David! ¡Hosana en las alturas! 11  Entró Jesús en Jerusalén y se dirigió al templo. Miró por todas partes y luego se fue a Betania con los doce discípulos, porque ya era tarde.
 

El evento de la “Entrada Triunfal de Jesús a Jerusalén” se registra en los cuatro Evangelios (S. Mateo 21:1-11, S. Marcos 11:1-11, S. Lucas 19:28-40 y S. Juan 12:12-19.)  De ahí, que pensemos que sea un evento muy importante, trascendente, en la vida y ministerio de Jesús y en las enseñanzas que debemos derivar de esta Escritura.  
 

Primero: Fue una “Entrada Triunfal” porque esta perícopa o pasaje bíblico cumple con una profecía de Zacarías (9:9) que dice así: “¡Alégrate mucho, hija de Sión! ¡Da voces de júbilo, hija de Jerusalén! Mira que tu rey vendrá a ti, justo y salvador, pero humilde, cabalgando sobre un asno, sobre un pollino hijo de asna.”  Este pasaje, citado en S. Mateo 21:5 y S. Juan 12:15, destaca el carácter humilde del Mesías, a pesar de estar investido de dignidad real.  ¿Cuántos de los políticos de hoy en día habrán leído, aunque sea alguna vez, La Palabra de DIOS?  ¿Por qué existe tanto protagonismo en nuestra sociedad, cuando CRISTO nos dio un ejemplo tan brutal; sencillo y claro de la humildad encarnada?  Parece que nadie quiere ser “como CRISTO” porque eso cuesta mucho.  Es “una locura,” “no está de moda.” Hay que morir al “yo egoísta”, tomar “una cruz” y seguir a un loco por el camino.   
 

La entrada de Jesús, montado sobre un pollino hijo de asna, y no en un caballo o en un carro de guerra, pone de relieve el carácter pacífico del monarca, ya que el caballo era la montura del guerrero.  Jesús cumplió con la profecía.  Debemos imitarlo y ser obedientes a ÉL.  ¡No es fácil! Pero ÉL no nos deja solos para hacerlo, ÉL envía Su ESPIRITU SANTO para ayudarnos.  Lo que se nos pide, una y otra vez, es a creerle a DIOS y a OBEDECERLE.
 

Segundo: Fue una “Entrada Triunfal” porque sabemos que Jesús viene a culminar una misión, luego de haber predicado por toda Galilea.  Ahora entra a la Ciudad Santa de Dios (Jerusalén) para terminar de cumplir con todo lo profetizado acerca de ÉL.  Dice la Escritura que “cuando llegó la hora {el Kairós, el tiempo, la hora de Dios}, Jesús afirmó su rostro hacia Jerusalén.”   De nuevo, un Jesús obediente a DIOS. 
 

Tercero: Fue una “Entrada Triunfal” porque le recibieron como el Mesías esperado: “¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!”  Aunque, en realidad, resultó una ironía, un descaro, una contradicción, que la misma gente que le recibieron como Rey el domingo, le crucificaron el viernes.  Lo que ellos no pudieron entender, ni anticipar, y nosotros sí (porque conocemos el final de la historia), es que realmente estaban recibiendo al REY DE REYES y SEÑOR DE SEÑORES.  ¡Démosle la Bienvenida a Nuestro Señor, hoy!
 

Cuarto: Este texto está repleto de imágenes bíblicas que nos sitúan en el contexto de los eventos que sucederán en ésta, la última Semana de Jesús como ser humano terrenal. Veamos por ejemplo,  la imagen del burrito: “...hallaréis una asna atada y un pollino con ella.  Desatadla, y traédmelos.”  La imagen del “burrito” (pollino) coloca esta Entrada a Jerusalén como anticipando la victoria del Señor.  Antes, mientras predicaba, enseñaba, y sanaba por Galilea, le decía a la gente que guardaran silencio ante los milagros y prodigios que Él realizaba.  Ahora, al enviar a dos discípulos a buscar el burrito y al entrar montado sobre él, de forma pública, Jesús predice, anticipa, anuncia, el cumplimiento profético de Su Muerte, Resurrección y Su Regreso.
 

Los que creyeron que habían derrotado a Jesús el viernes de La Pasión, al crucificarlo en una cruz de madera, estaban equivocados: Él venció la muerte, el pecado, la maldad y logró la victoria final para nosotros y nosotras.  Ya ÉL lo hizo para que nosotros no tuviésemos que hacerlo jamás.  Solo nos pide que creamos, que aceptemos con fe Su Sacrificio y que vivamos como gente de victoria, gente que ama, que perdona, que hace misericordia, que hace justicia, que bendice, que practica la fe y Su paz, Su paz.  Él murió para que nosotros tengamos VIDA, y VIDA en Abundancia: ¡Qué ironía! ¡Qué contradicción!
 

Quinto: Otra imagen que impacta nuestro pensamiento es lo que la gente gritaba cuando Jesús estaba entrando a la Ciudad Santa: “¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Bendito el reino de nuestro padre David que viene! ¡Hosanna en las alturas!” (S. Marcos 11.)  Estas frases o alabanzas anticipan el cumplimiento profético del Reino de DIOS en Jesús, descendiente de David.  “Hosanna” (que quiere decir: alabanza, himno, exclamación, júbilo), quiere decir también: ¡Sálvanos, por favor! 

En todo el Nuevo Testamento solo se usa “Hosanna” 6 veces, en 3 de los 4 Evangelios y solo referente al suceso de la Entrada Triunfal de Jesús a Jerusalén.  Aquí el grito no es de angustia, “Por favor, sálvanos”, sino que es una alabanza a un hecho (a una convicción, a una certeza) que se anuncia, que se anticipa: ¡Gloria a DIOS por la Salvación que llegó!  ¡Aleluya! ¡Hosanna!  Y nosotros queremos unirnos al coro que alaba a DIOS.
 

Sexto: En el Salmo 118 se profetiza que la piedra desechada vino a ser cabeza del ángulo.  ¡Que no se crean los que quieren nuestro mal que estamos derrotados!  Al contrario: ¡Estamos en victoria!  ¡Qué ironía! ¡Qué contradicción!  Al que rechazaron, vino a ser nuestro fundamento, el fundamento de nuestra fe, de nuestra victoria.
 

Séptimo: La Entrada Triunfal de Jesús a Jerusalén, debe enseñarnos que nosotros(as), todos y todas, tenemos que dar Gracias a DIOS y cuidar nuestro testimonio cristiano en todo momento y en todo lugar.  Porque…
1. Costó mucho sufrimiento, dolor y rechazo; Su Entrada Triunfal vino a ser una ironía, un sarcasmo, una burla, una mofa.  ¡Cuidado, Amados y Amadas, DIOS espera seriedad para Sus Asuntos!
2. Podríamos convertirnos como aquella multitud, en gente que alaba a DIOS con sus labios pero que por dentro están llenos de impiedad, irreverencia, profanación, infidelidad, ateísmo.  En un momento de alegría gritamos: ¡Hosanna! Y cuando pasa la alegría, cuando para la música, maldecimos a DIOS con actos que contradicen nuestra alabanza.  ¡Qué ironía! ¡Qué contradicción! ¡Cuidado!
 

Finalmente: La pregunta que debemos hacernos es ¿El Jesús que alabamos en la Entrada Triunfal a nuestras vidas, es el mismo que nos pide obediencia, negación, sumisión, humillación, respeto hoy?  Y, si es distinto, ¿Estaremos nosotros dispuestos a matarlo, como hizo aquella multitud?  O, si es el mismo ¿Estaremos dispuestos a seguirle, a servir en Su Nombre aunque nos duela, a hacer lo que ÉL nos manda?
 

Les invito a reflexionar: ¿Cuál es la ironía que confrontas en tu vida hoy?  ¿Te sientes solo, sola, hoy?  Jesús quiere ser tu mejor amigo. ¡Este es el Día que hizo el Señor, en él me alegraré y me gozaré!  ¿Será éste el día de cambiar tu actitud hacia DIOS? ¿Será éste el día de recibir con una bienvenida honesta, real, sincera, al Rey que vino para traerte salvación a ti, si a ti?  ¡Este es el día!
 

Vamos adelante con nuestro Jesus!

Comments

1. Juan Feliciano wrote on 4/11/2011 3:08:55 PM
Sera esta una semana normal y corriente o le permitiremos a Dios guiarnos a Su Casa, a la Ciudad de Dios, a la Jerusalen espiritual en donde encontramos sosten y apoyo para nuestras vidas? Una pregunta larga, pero pertinente. Jesus lo hizo y nos invita a seguirle. Que responderemos? Amen!
2. Pastor Guido Benazet wrote on 4/13/2011 8:32:13 AM
Gracias por el esfuerzo notable que esta realizando. Le deseo una Semana Santa muy bendecida.
3. Rosa Suarez-Prado wrote on 2/17/2012 12:13:53 AM
Gracias por compartir con nosostros sobre nuestro Rey, tendremos una Semana Santa muy bendecida despues de haber leido este verdadero evento de la manera que ha sido explicado. Esperando Su venida.<><
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