No tengan miedo, manada pequena

Por el Dr. Juan Feliciano, 14 de marzo de 2011.

“¡No tengan miedo, mi pequeño grupo de discípulos! Dios, el Padre de ustedes, quiere darles su reino.  Vendan lo que tienen, y denle ese dinero a los pobres. Fabríquense bolsas que nunca se rompan, y guarden en el cielo lo más valioso de su vida. Allí, los ladrones no podrán robar, ni la polilla podrá destruir. Recuerden que siempre pondrán toda su atención en donde estén sus riquezas. (S. Lucas 12:32-40, versión: Biblia en Lenguaje Sencillo, 2000.)

Ante el Terremoto y el Tsunami en Japon, nos damos cuenta que vivimos en un mundo convulsionado por la desesperación.  Estamos preocupados por todo.  Todo se convierte en una razón para estar ansiosos.  Estamos muy apegados de este mundo.  En medio de esa convulsión, ese torbellino, ese huracán de angustias, aparece DIOS con un mensaje refrescante.  En medio de nuestras frustraciones, aparece DIOS con un bálsamo, con un baño de aguas frescas, un manantial de aguas puras y cristalinas.  En medio de la tormenta, aparece DIOS, si, DIOS mismo, para hablarnos de Su Amor, de Su Gracia, de Su plan, de Su propósito para nuestras vidas.  ¿No les parece oportuno que DIOS aparezca en estos momentos con un Mensaje de Esperanza, de Gracia, de Paz, de Salvación?  Aparece DIOS para decirnos que: “No tengan miedo, manada pequeña, ovejas mías, mi pequeño grupo de discípulos; porque a vuestro Padre le ha placido darles el Reino, es decir, en su bondad, DIOS ha decidido darles el Reino.”

Se cuenta la historia de un turista que fue a visitar un seminario en una vieja ciudad de Europa.  Allí se encontraba uno de los más prestigiosos biblistas y teólogos del mundo.  El visitante fue sorprendido al descubrir que aquel famoso profesor vivía en una pequeña habitación que solo contenía libros, un escritorio, una silla y un camastro.  “¿Dónde están sus muebles?” Preguntó el turista.  El profesor contestó: “¿Y dónde están los suyos?”  El sorprendido visitante contestó: “Yo soy un turista, voy de paso por esta ciudad, mis cosas están en casa.”  Entonces el sabio teólogo contestó: “Las mías también.  Yo también estoy solo de paso por esta tierra.”
 

Nosotros(as) somos peregrinos y extranjeros en esta tierra.  Nuestro Padre nos espera en Casa; Su Casa, Nuestra Casa.  El Reino de Dios no es un lugar, sino un evento que está sucediendo, ocurriendo, dándose ahora mismo, aquí.  A DIOS le complace compartir Su Reino con nosotros(as); comenzando aquí y ahora, pero no restringido a esta tierra.  ¡Me parece razón suficiente para alabar a DIOS!  “No tengan miedo, manada pequeña, ovejas mías, mi pequeño grupo de discípulos; porque a vuestro Padre le ha placido darles el Reino, es decir, en su bondad, DIOS ha decidido darles el Reino.”  A DIOS le complace compartir Su Reino con nosotros(as), comenzando aquí y ahora, pero no restringido a esta tierra. 
 

1. Somos ciudadanos de un reino eterno, un reino guardado, protegido, equipado.  Un reino de luz, de gozo, de fiesta, de alabanzas.  Un reino en donde hay paz.  Ese reino comienza aquí, pero no termina aquí.  Esta vida es una oportunidad para ensayar la gloria eterna que disfrutaremos con nuestro Padre.  Cuando cantamos aquí, ensayamos para cantar allá.  Cuando danzamos aquí, estamos experimentando la adoración perfecta que rendiremos allá.  Cuando servimos aquí, estamos experimentando el servicio perfecto que se espera allá.
 

2. Somos embajadores de ese reino.  Somos representantes de ese Reino donde quiera que vayamos. 
     a. Los embajadores viven en otras naciones por un tiempo.  Allí son protegidos por soldados del reino que los envió; reciben paga y tienen todas sus necesidades cubiertas por la nación que los envió. 
     b. Los embajadores no expresan sus opiniones, sino la posición y las decisiones del Reino que los envió y que los sostiene. 
     c. Los embajadores no carecen de nada, sus países se encargan de tenerlos contentos y bien suplidos. 
     d. La bandera que hondea sobre la embajada de ese reino, es la bandera oficial del reino que los envió. 
     e. Para poder ser embajador hay que ser un buen ciudadano del reino.  Hay que obedecer las leyes y estar al día con los impuestos, los deberes civiles y estar dispuestos a defender la nación por encima de toda otra consideración.  
     f. No puede ser embajador de ningún reino, una persona que le roba al rey.  No puede ser embajador del reino una persona que odia o maltrata a los hijos o hijas del rey.  No puede ser embajador de ese reino, una persona que no conoce al Rey.  En este reino, hay que conocer personalmente al Rey.  En este reino hay que amar al Rey con todo el corazón, con toda la mente, con todas las fuerzas del alma. 
    g. Los embajadores de este Rey hablan el lenguaje, La Palabra de este reino; palabras de fe, de esperanza, de salvación, de salud, de restauración, de perdón, de amor, de bondad, etc. 
     h. Los embajadores de este reino no chismean (murmuran) sobre los demás.  Los embajadores de este reino NO quieren brillar ellos, sino que desean que brille El Rey. 
     i. En este reino no hay lugar para los protagonistas de la fama, solo hay lugar para los siervos y siervas del Señor. 
     j. Los embajadores de este reino solo saben una cosa, que fueron escogidos para servir, para comunicarle a los demás las virtudes de Aquel que les amó y les llamó de las tinieblas, de la calle, de las drogas, del pecado, de la muerte, de los corrillos de la mentira, de la cárcel de la culpa, de las solitarias cadenas, a la LIBERTAD.  Solo anuncian que habían sido expulsados a la calle y fueron “buscados” y recogidos e invitados a ENTRAR de nuevo a la Casa de Papá.  Invitados por el Rey a la Cena de Bodas, al Banquete preparado.  A los que no tenían ropas adecuadas, se les dio un nuevo vestido, una nueva túnica.  
 

3. Somos colaboradores de DIOS en la expansión de ese reino, que sigue creciendo.  “colaboradores,” es decir, que trabajamos juntamente, unidos, unánimemente, con un mismo sentir, en unidad de espíritu, con todos los demás ciudadanos del Reino de DIOS hacia un mismo propósito, la misión de DIOS.  Aquí no hay lugar para “llaneros solitarios” y superhéroes; aquí no hay espacio para adorar hombres, ni mujeres.  Somos atalayas, heraldos del Rey, embajadores(as) de Jesucristo, El Rey, solo anunciamos las virtudes, las bondades, la justicia, las ordenanzas del Rey.  Los colaboradores anuncian las misericordias del Rey, la Gracia del Rey, el Amor del Rey, la ternura del Rey.  Los colaboradores del Rey anuncian el perdón que solo puede conceder el Rey, las oportunidades que nos concede el Rey.
 

4. Somos el Cuerpo de Cristo; continuamos su misión, su obra, mientras estemos aquí.  Cristo sigue vivo a través de nosotros.  Somos la continuación del Cuerpo de Cristo (“encarnaciones” de la Encarnación de DIOS.) Nosotros continuamos su obra.  ¡No podemos detenerla, interrumpirla, cambiarla!  ¡Hay que seguir Sus órdenes!  Lo que Cristo comenzó, nosotros lo tenemos que continuar. ¿Continuamos?  ¿Amó Jesús?  Nosotros tenemos que amar.  ¿Perdonó Jesús?  Nosotros tenemos que perdonar.  ¿Restauró Jesús?  Nosotros tenemos que restaurar.  Lo único que no tenemos que hacer es morir, porque ya Cristo murió por nosotros, una vez, suficiente.  Así se cumple el plan de DIOS.
 

A DIOS, nuestro Padre, le ha placido darnos la oportunidad, el privilegio, la bendición de participar, representar, colaborar, de ser Su Presencia delante de los necesitados y continuar con la expansión de Su Reino.  ¡Aleluya!  ¿Cómo está nuestro récord, nuestro expediente, nuestras contribuciones, nuestros impuestos, nuestras prioridades, nuestra obediencia, nuestra fe?  ¿Podrá DIOS usarnos, como siervos, como usó a Jesús, en Su Obra, Su reino, aquí y ahora?  ¿O pondremos excusas, razones, argumentos para justificar nuestro pobre cuidado y escasa utilización de los talentos que DIOS mismo nos ha concedido para realizar Su Obra?  ¡Ojo, este Rey no deja solo a sus embajadores, al contrario, envía Su ejército a cuidarlos!
 

Alcemos Su bandera de la victoria hoy y pongamos manos, pies, cabeza, fuerza y confianza en su obra.  Recordemos lo que DIOS nos dice; DIOS nos está invitando a formar parte de Su Reino.  Su Reino no es una organización, ni un país, ni un reino terrenal.  Su Reino es un organismo, un cuerpo de valientes, arrepentidos y perdonados, que han aceptado el reto de servir y seguir al Rey de Reyes y Señor de Señores.  Un Cuerpo que proclama liberación, restauración, arrepentimiento y perdón de pecados, vida eterna, abundante y salvación para una eternidad con DIOS.  Un pueblo victorioso que sigue adelante, a pesar de las penas, los quebrantos, los dolores, las ausencias, los cambios, ¡en el nombre del Cristo resucitado! Confiando en Su Promesa: “He aquí estaré con vosotros todos los días hasta el final.”  ¿Quieres tener muchos muebles aquí o vida eterna con ÉL?

Comments

1. Cesar wrote on 3/14/2011 3:00:10 PM
Tremendo escrito. Y quiero senalar que como cristianos nos olvidamos de que representamos un reino aqui en la tierra y nos comportamos como ninos malcriados al no querer obedecer la leyes establecidas. Somos como un espejo: el mundo se mira en nosotros. Si no damos el ejemplo, los no creyentes no tienen entonces porque creer en un Dios misericordioso y bondadoso.
2. Dr. Juan Feliciano wrote on 3/14/2011 3:03:58 PM
Gracias por tu comentario, hermano pastor Cesar. Estas en lo correcto y, por lo tanto, en estos momentos se espera mucho de nosotros(as). Seamos embajadores de Jesucristo ante un mundo quebrantado.
3. Maria Anglada wrote on 3/15/2011 3:29:05 PM
¡Qué diferente sería este mundo si TODOS los embajadores de Cristo lo representáramos de la manera que El Rey espera! Pero, la manada pequeña, lo hace fielmente. ¡Gracias a Dios por su misericordia!
4. Arlene Hernandez wrote on 3/15/2011 9:52:28 PM
Ante sucesos como el que hemos precenciado en Japon sentimos la vulnerabilidad del ser humano. Mas como dice su escrito, tenemos el privilegio de ser participes del Reino de Dios por medio de la gracia en Cristo. Pero a pesar de nuestras debilidades, por los meritos de nuestro Salvador podemos dar pasos y cortos y lentos pero firmes hacia el terreno del Reino venidero.Confiados en que El tenemos la victoria.
Celebration UMC - Gainesville

Headlines

Connections/Opportunities

Conversations/Blogs